Etapa 15: Venezia (Mestre) - Bologna - Firenze - Pisa
Buenas de nuevo! Hoy la aventura… nos ha llevado del Adriático al Mediterráneo. Y viendo grandes maravillas que tenemos tan cerca y a la vez tan lejos…. Bueno, vayamos con el “resumen” de la jornada que ha sido muy intensa.


















Nos hemos levantado “un poco” más tarde (parece que según nos vamos acercando a España se van poniendo “en hora” nuestros relojes biológicos). Hemos aprovechado para cargar y descargar aguas, ya que nos hemos decidido a ir a la zona de La Toscana y en ella las zonas donde se puede “parar” con la Camper son de lo más variopintas (nota para los que quieran hacer un viaje: no se puede aparcar “en cualquier sitio” como anuncian, cada vez hay que tener en cuenta más la regulación de cada municipio, ya sea en España o fuera para saber donde se puede ir parando).
Después de un par de horas de trayecto (esta vez nos hemos apañado bien con la “autostrade” y sus tickets), y mientras yo me conectaba por videoconferencia con España, hemos parado en un super para realizar compras del día y luego nos hemos dirigido a uno de los Parkings de Firenze.
Una vez allí, hemos comido, y nos hemos bajado en autobús Angelo y yo a visitar el centro de Firenze. La expresión que lo puede resumir es… SIN PALABRAS. Que bonitas las calles, los puentes, el Ponte Vecchio, los museos, las esculturas, los palacios… Íbamos con la boca abierta de uno a otro.
Después de la visita (venir en domingo, en julio, no es la mejor elección, había miles de personas), hemos vuelto paseando al Parking y nos hemos decidido a realizar la parada nocturna en Pisa. Al fin y al cabo… está muy cerca!
Y hemos acertado: el parking (el único) que hay en Pisa está “relativamente cerca” de la famosa torre, se puede llegar dando un paseo de una media horita. Y para allí que hemos ido.
Si Firenze impresiona, estar al lado de una torre que “parece” que se cae y construida con tal maestría es… otra vez sin palabras. Y lo mejor, lo que no sale casi nunca en las fotos: la catedral que tiene justo al lado: es una verdadera obra de arte. Y como no, más esculturas por doquier, iglesias, parques….
Lo mejor de todo: haber paseado tranquilamente por ambas ciudades con la tranquilidad de saber que estábamos seguros.
Como anécdota, ayer en el Parking de Venecia había más familias españolas, y a alguna de ellas le habían robado en la Camper durante el trayecto. Y es uno de los miedos que todavía tenemos, ya que de Italia habíamos leído de todo.
Bueno, cerramos el día con alguna partida de Rummy, en la que el vencedor sin duda de hoy ha sido… Otto.
Unas fotos de las maravillosas vistas de hoy:
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